
Cumpleaños 40 de un poema de Osvaldo Sánchez
Allá por 1980 yo estudiaba en el preuniversitario habanero Saúl Delgado y era (como dice la frase) un adolescente feliz e indocumentado, seguramente lo uno por lo otro. Han transcurrido cuarenta años y sin embargo, lo vivido por entonces permanece aferrado a mi memoria.
Fue por aquella época que supe de la existencia de un poeta nombrado Osvaldo Sánchez Crespo (La Habana, 1958) y que para la fecha era estudiante de la carrera de Historia del Arte. El primer poema suyo que leí fue el titulado “Declaración política familiar” y al que he vuelto una y otra vez en el transcurso de estas cuatro décadas, dándole al texto diferentes lecturas bajo las influencias de la época en cuestión y de mis propias vivencias personales.
Para los que no sepan quién es este creador, les informo que en 1981 Osvaldo resultó el poeta laureado con el Premio David por su libro de poemas Matar al último venado, publicado por Ediciones Unión al año siguiente. Tiempo después, al graduarse de Historia del Arte, laboró como profesor en la Escuela de Artes Plásticas de San Alejandro y en el Instituto Superior de Arte, pero sobre todo -en mi opinión- se convirtió en uno de los culturólogos más notables que hemos tenido en nuestro país.
Siempre le agradeceré reflexiones como las que publicase en trabajos suyos aparecidos en El Caimán Barbudo de la etapa y que en su momento me ayudaron a una mejor comprensión del arte hecho en Cuba durante el decenio de los ochenta.
Hoy comparto con los lectores de Miradas Desde Adentro el poema de Osvaldo Sánchez del que hablé líneas atrás y que aborda el tema de la fractura de la familia cubana, con un discurso textual donde se transmite ¿acusación?, ¿complicidad? Como diría la frase de Taladrí: “Saque usted sus propias conclusiones”.
DECLARACIÓN POLÍTICA FAMILIAR
Osvaldo Sánchez
…………………………………………………Mariel, 1980.
matamos a mi hermana
con un golpe de patria……ahí en la puerta
cómo iba a romper nuestro corazón de cinco
……puntas
cruzando el agua
ella……la que planchaba mi magia de crecer
la de manos perfectas como lo cotidiano
la culpa fue nuestra
la vimos detenerse
decapitarse con el filo derecho que tiene el
……matrimonio
su marido soñaba plataformas de papel de espejo
lluvias de neón……él
no tenía brazos……ni bolsillos
y pronunciaba perfectamente……yellow submarine
tuvimos que matarla
aunque me hacía las maletas
aunque tenía hija y corazón
aunque mi madre llore ahora burguesamente de
……espalda a las ventanas
las gavetas están llenas de arena
y en lo que fue
vientos sepias barren y barren
dividiéndola a ella
todavía muerta en la puerta de mi casa
hoy hemos puesto la bandera y el televisor
matarla fue difícil
pero sabemos sonreír
claro
diferente que los niños.