Category: Musica Urbana

El reparto no es obliga’ o, es si tú quieres

El reparto no es obliga’ o, es si tú quieres

Un acercamiento al reguetón de reparto

“La Música tiene poder. La Música puede ser vulgar, suave o vigorizante, noble, filosófica u orgiástica. Tiene poder para el mal, así como para el bien”.

Howard Hanssen (1)

En la Cuba de todos los días la vulgaridad del reguetón es un tema de debate entre académicos, trabajadores, estudiantes, vecinos, y personas desconocidas en una parada de ómnibus. Su presencia –para desgracia de muchos y para beneplácito de otros- es constante en las calles, en los ómnibus, en lugares de recreación, y en toda la escena pública. A cobrado tanta fuerza en estos últimos años que ya forma parte de la cotidianidad del cubano.

Es necesario aclarar que la presencia del lenguaje callejero no es nada nuevo hoy en día. Debido a la pérdida de valores y al auge de la marginalidad en la sociedad cubana después del Período Especial en Tiempos de Paz, surgieron de los barrios de Cuba un movimiento arrollador de rap y luego de reguetón. Sin bien podían ser groseros en algunas ocasiones, lo hacían a conciencia porque era la calle la que estaba cantando.

Las canciones de Elvis Manuel, quien se considera haber implantado un nuevo estilo de reguetón en Cuba fusionándolo con rumba y bailes populares, fueron acusadas –cuando salieron a la luz pública- de poseer un lenguaje de barrio marginal. Ejemplo de ello son sus temas “La Tuba” y “El Di Tu’”. Las canciones de Elvis musicalizaban los suburbios, muchas personas se veían reflejadas en ellas, y varios adolescentes querían llegar a ser como él.

Claro está, la expresión callejera ha cambiado, la de hoy no es igual a la de ayer ni a la de mañana. Por tanto, dentro de algunos años el vocabulario del reguetón que ahora está causando desconcierto será aceptado por el público, a tal punto que se incorporará al argot popular del cubano y perderá la novedad del momento.

Mientras tanto, se percibe actualmente el lenguaje agresivo y sexualizado en el llamado reguetón de reparto o radamorfa, considerado como una vertiente o subgénero del reguetón cubano. Chocolate MC se autodenominó creador de este nuevo reguetón, algo cuestionable en esta época posmoderna donde es muy poco probable crear un producto original.

El reguetón repartero (2) o morfa es otro híbrido posmoderno (3) –como diría Néstor García Canclini- en la cultura cubana. Posee una sonoridad similar al raggamuffin jamaiquino, un subgénero del reggae que se caracteriza por su instrumentación electrónica. Además, está relacionado con la música popular bailable cubana ya que se concibe en compás de 4×4.

Es cierto que este reguetón no es igual al de Puerto Rico, pero no se puede considerar aún como símbolo de la identidad cubana –como lo han querido calificar los que lo defienden-. No por el hecho que sea un género nacido en los sectores marginales de La Habana es que se está en contra de esa idea, porque el guaguancó también surgió de los barrios bajos y hoy es parte imprescindible de la cultura cubana. Además, Fernando Ortiz cuando se refiere a la cubanía dice que es un proceso dinámico y en constante cambio (4), pero actualmente la sociedad no ha incorporado este género. Si bien existe un público que se identifica o le gusta el reparto, es repudiado por un sector -también cubano- que teme al mentarse el término.

Las personas se encuentran sugestionadas negativamente debido a que la primera canción denominada como reguetón de reparto que salió a la luz fue “El palón divino” (2017) de Chocolate MC. El tema fue precursor de una horda de canciones de igual contenido -sexual y racista, bajo un lenguaje vulgar y sucio- cantadas por jóvenes de barrios marginales. Es por ello y porque tienen un ritmo común que algunos no consideran música a dichas canciones.

Pero, qué es la música sino el arte de organizar sonidos y silencios bajo los principios de ritmo, melodía y armonía mediante la intervención de complejos procesos psico-anímicos. Puede que el ritmo del reguetón de reparto sea reiterativo en las canciones, pero cumple con el primer parámetro ya que posee correlación rítmica caracterizada por el desplazamiento de los acentos propios de la clave de guaguancó, superpuestos con el tiempo fuerte marcando por el bombo. En ocasiones con el propio bombo o con el bajo se marcan las dos corcheas que ocupan los tiempos 2 y 4 del compás (5).

Otro factor importante que rige a la música es la estética. Tal es así que en el siglo XVIII la música se caracterizaba por ser racional, armónica y perfecta porque esa era la concepción de lo estético en el pensamiento ilustrado. Pero la metafísica occidental se direccionó hacia la modernidad, se rompieron los límites estéticos y por ende se dilató el concepto de música.

Como lo estético sería todo aquello sensible o perceptible para el hombre a través de los sentidos, en el siglo XX surgieron movimientos como el ruidismo que cuestionaba la clasificación en música y ruido que se le había establecido al sonido. También se crearon composiciones como 4′33″ del autor estadounidense de vanguardia John Cage, que consistía en tres movimientos sin tocar una sola nota musical.

Si bien es cierto que Chocolate no fue alumno de John Cage y que “El palón divino” carece de un bagaje teórico que lo valide como una gran obra maestra, eso no significa que la canción no sea uno de los nuevos aportes de la estética posmoderna a la música. Es cierto que la letra es prosaica y vulgar pero lo sucio, repulsivo y abyecto también es parte de la estética.

Si se decodifica la retórica de barrio que posee el estribillo de El palón divino:

Soy negro,

soy feo,

pero soy tu asesino,

no es la cara,

ni el cuerpo,

es mi palón divino

(…)

El mensaje no es más que Chocolate contando que es deseado sexualmente, y no que va a asesinar a alguien con su arma homicida: el palón divino. Realmente el mensaje es común. Varias letras románticas al analizarse su contenido están declarando en su esencia lo mismo. La diferencia está en la retórica utilizada en las canciones. El cómo se dicen las ideas es un factor importante que evidencia la existencia de una cultura urbana dentro de Cuba que ha creado un producto cultural y musical.

Reparterismo en acción. Apuntes sobre la cultura del reparto.

Se considera entonces, el reguetón de reparto como la expresión cultural de grupos subalternos originarios de los suburbios bajos de La Habana. Alude a un estilo de vida de barrio que se representa, en primera instancia, por sus cantantes. Ellos hacen vida social en la cuadra, juegan dominó con sus vecinos o bolas en el medio de la calle con sus amigos, fuman cigarros criollos, toman ron, se bañan en el río y algunos han estado presos por actividades ilícitas o por violencia.

Los reguetoneros del reparto –en su mayoría- tienen hecho santo y algunos utilizan como seudónimos los nombres de plantes abakuá. En sus canciones hacen alguna que otra referencia a los orichas o a la terminología de la religión yoruba y los pasillos del baile –con la punta del pie y movimientos de hombros específicos-  proceden de las danzas que hacían los íremes o diablitos.

El contenido de las canciones refleja el pensamiento de esta cultura del reparto, el cual remite hacia las teorías de Sigmund Freud, cuando dice que al hombre le es inherente la violencia y la libido –deseo sexual- (6). Pero como la cultura está regulando las pulsiones primigenias del hombre, una vez manifestadas suelen ser castigadas con la prisión o el manicomio según Freud.

La mentalidad del repartero –según las canciones- se caracteriza por tener como móvil las prácticas sexuales y las dispuestas de hombres por mujeres o viceversa. Como se direcciona en contra del sistema ético-educacional de Cuba es visto como un pensamiento marginal y como un problema que debe ser erradicado por el trabajador social.

Otro elemento propio de la cancionística repa y de esa misma cultura es el vocabulario. Chocolate y los demás reguetoneros del reparto comparten el mismo glosario, donde se encuentran palabras de inhóspito significado y otras que se han modificado para que exista rima en las letras, como por ejemplo malecón por maleca, rico por ricanbele, bajando por bajanda- También se utilizan frases que aluden a los genitales y al sexo, como: palón divino o palito presidiario, totica delincuente o tota divina y me la diste con maldad. Confundir las canciones y a sus cantantes es algo común si no se es docto en el reguetón de reparto.

Tal es así que el 2017 se conoce como el año de los palitos porque cuando salió “El palón divino” I y II, atrás apareció “El palito presidiario”, del Koquito, el Negrito y Manu Manu, “Me Mataste”, de Maqueta, y “Tu Carita”, de El Enviado. El dialecto callejero utilizado en la letra de las canciones es la estética del barrio marginal, es lo que los distinguen y con lo que han logrado auto-reconocimiento. Como dijera la doctora Elaine Morales Chuco, del Instituto de Investigaciones Culturales Juan Marinello:

“Hay expresiones culturales que se están apoderando que no armonizan con otros patrones culturales que son más sólidos, pero tiene que ver con que ese grupo que la defiende ha elaborado la manera de hacerse ver”. (7).

La maleca inunda la ciudad. El auge de la música de reparto

Chocolate MC

Como se ha mencionado, actualmente existe una avalancha de nuevos cantantes reparteros que se han hecho muy populares en poco tiempo, no sólo en Cuba sino también en Miami. La mayoría reconocen a Chocolate como su ídolo. Pero, ¿quién es ese Chocolate MC? Para empezar, es un músico de reguetón cubano que vive actualmente en Miami, se caracteriza por su estrafalaria forma de vestir y de peinarse. Habla con mala pronunciación e inventa palabras. Posee un canal en YouTube en donde constantemente está presumiendo y retando de manera irrespetuosa a otros reguetoneros.

Chocolate es un personaje construido por las experiencias vivenciales y los complejos psicológicos de Yosvany Arismin Sierra Hernández. Él nació y se crio en el barrio habanero, Los Sitios. Su conducta inadecuada desde pequeño pudo más que el sistema educacional de un país, ya que fue expulsado de varias escuelas, constantemente no asistía a clases y se fugaba de la secundaria. Cuando abandonó completamente la escuela se empezó a dedicar a la música para continuar el camino truncado de su gran inspirador musical, Elvis Manuel. Pero el inicio de su carrera musical no significó que Yosvany se comportaría como un ciudadano integral, ha estado en varias ocasiones condenado a meses de prisión por incidentes de violencia.

Debido a la formación de Yosvany es que la música de Chocolate posee una letra agresiva, chabacana y que a veces no se entiende. El barrio y la cárcel le enseñó el lenguaje de los callejones habaneros y también le creó ciertos complejos psicológicos en torno a la racialidad, el estatus social y la sexualidad.

Uno de sus primeros éxitos fue en el año 2015 “Guachineo”, aún se desconoce el significado de la palabra, pero como el tema estaba acompañado por una coreografía sencilla que gustó tanto, el público consumidor le llamó guachineo al baile con la punta del pie.

Una vez que Chocolate emigró hacia Miami –después de haber sido encarcelado en Cuba- sus canciones se tornaron más obscenas. Fue entonces cuando salió a la luz en el año 2017 el célebre “El palón divino”. La canción tuvo muchas visitas en YouTube y Chocolate se ganó más seguidores.

Luego apareció el tema “Bajanda”. Mediante el uso de una frase popular: Cuando el gato no está en casa los ratones hacen fiesta, Chocolate defiende su estatus superior en el reparto. Él –quien se cree ser el gato- arremete contra los jovencitos reguetoneros que han surgido de los barrios bajos –las ratas de cloacas-. En la canción, el Choco se proclama monarca del reparto. Las llamadas “tiraderas” por la corona son constantes. Él y el reguetón de reparto han envuelto al público en la expectativa constante de quien es el rey.

Otro suceso que ha llamado la atención en las redes sociales y que ha dejado con la boca abierta a las personas menos versadas en el reparto es la versión de Chocolate a la tan conocida canción de Silvio Rodríguez “El Necio”. Si bien es cierto que fue una manera de lograr mayores visitas en su canal de YouTube, hay que reconocer que a partir de esta versión muchos adolescentes y jóvenes que idolatran a Chocolate conocieron y se aprendieron la canción de Silvio.

Al versionarse “El Necio” se notan dos aspectos, uno es la suplantación. El Choco adopta el lugar de Silvio, dando a entender que cree o aspira poseer el mismo prestigio y fama del trovador cubano. El segundo, es la identidad nueva que adquiere la canción “el necio se convierte a repa”, es decir el contenido de la canción se ha transpolado al estilo de vida del reparto, y es que:

Toda versión es el producto, pero también la marca de una experiencia de subjetivación. (8)

Los nuevos reparteros

Es obvio que la juventud que vive en barrios marginales vea al Choco como un maestro e incluso que quieran superarlo. El pasado circunstancial de Yosvany Sierra es el presente de esa juventud y la audiencia –ya sea por amor o repudio- que tiene Chocolate es lo que siempre desea todo marginado. Aunque la enseñanza de Chocolate no es políticamente correcta y va en contra de la cultura y la educación cubana, ha estimulado el florecimiento de los sueños de grandeza de varios jóvenes cubanos que no se conforman con ser panaderos o auxiliares de mantenimientos.

Ejemplo de ello son el Kokito, el Negrito y Manu Manu, los cuales son seguidores de Chocolate. Los tres proceden del barrio habanero La Corea. Se dieron a conocer a finales del año 2017 con “El palito presidiario”. La canción trata sobre quien es mejor sexualmente, si el palito presidiario o la tota divina. Cuando este tema empezó a sonar en las guaguas y en las calles por vía de aquellos adolescentes que andaban con sus bocinas ambulantes, se pensó que se trataba de otra pieza  de Chocolate.

Luego de “El palito presidiario”, la agrupación lanzó nuevas canciones en las que se pueden definir una propia terminología prosaica, como es el caso de “Follankele”. El tema en gira en torno a la invitación para ir a follankele o en palabras más claras, para tener sexo.

A Follankele,

no es obliga ‘o,

es si tú quieres

(…)

follanquele pudiera acontecer en el propio campismo. El Kamel -cantante de reguetón repartero procedente del barrio Jesús María- canta que al campismo se viene a chingar-. El Kamel es otro de los jóvenes que está gozando de popularidad en estos días, sin bien es por sus temas como “El campismo” o “Hazte de un pocho” (9), también lo es por sus colaboraciones con reguetoneros mejores conocidos por el público cubano.

Otros jóvenes se han encargado de musicalizar el lenguaje callejero también son Harryson, Un Titico y Kaneca, el Bococo, Uniko, El Enviado, el Lobo King Dowa y muchos otros que existen, pero todavía no se destacan como los mencionados.

Como la música de reparto de estos jóvenes cubanos no es una instrucción cívica para la vida y carece de valores morales, no van a ser producidas por las disqueras institucionalizadas y ni promocionadas por la televisión o la radio de Cuba. Sin embargo, las canciones tienen una fuerza omnipresente y todos somos obligados a escucharlas. ¿Cómo la música de reparto de estos jóvenes -que no han incursionado estudios de música- nace y se conoce en toda Cuba?

La respuesta se puede encontrar en las declaraciones de la agrupación El Kokito, el Negrito y Manu Manu en una entrevista que le hizo la revista Vistar. Ellos grabaron “El palito presidiario” en un concierto que dieron en el anfiteatro de La Corea y la canción se fue pasando de celular en celular por la aplicación de copia inalámbrica, zapya.

Tanto ellos como los demás jóvenes cantantes se gestionan su visibilidad en La Habana. Sin tener conocimientos de promoción han realizado un buen trabajo para hacerse conocer. Ellos le facilitan su música a todo el barrio, a los adolescentes y jóvenes para que la escuchen a un volumen excesivo cuando transitan la calle y a los choferes de los ómnibus interurbanos para que se la pongan a los pasajeros durante el viaje.

El siguiente paso que dieron El Kokito, el Negrito y Manu Manu y otros muchachos como el Kamel y el Enviado fue acercarse al estudio Celula Music dirigido por el Dj Unic. Celula Music ha sido la principal encargada de producir la música de reparto en Cuba y Dj Unic su mayor consejero. En una entrevista hecha por el youtuber Adrián Fernández a el Dj dijo:

Hemos –refiriéndose a Celula Music- abierto caminos a gente que han soñado toda su vida ser conocidos. (10)

Las canciones de reparto que produce Celula Music se difunden mediante el Paquete Semanal, aunque los jóvenes músicos sin contar con la ayuda de Celula Music se dirigen personalmente a las matrices del Paquete para que se incluya sus discos a cambio de un pago considerable. Este canal de memorias y alternativo a la programación de la televisión cubana es la plataforma superior de promoción de la música repa que se hace desde Cuba. También YouTube es otra vía para promocionar la música repa, sobretodo de la que se produce desde Miami.

El Dj y productor cubano radicado en Estados Unidos Dj Conds se ha encargado de producirle los discos a Chocolate MC y también ha atendido las propuestas musicales de otros jóvenes del reparto cubano. Se está en presencia de un género que rompe cierta frontera geográfica y que se ha ido internacionalizando, ya que los reguetoneros de reparto han dado conciertos en Miami, Francia, Italia, etc.

A la 1 el repa entra al baile. El posicionamiento de la música de reparto en el mundo de la farándula.

El público principal de la música de reparto reside en los mismos barrios de donde proceden los cantantes, sin embargo, esto no significa que el consumo de la música de reparto esté compuesto de personas marginales. El reguetón suena en escuelas primarias, en secundarias, en fiestas infantiles y en las descargas de adolescentes y jóvenes, lugares donde confluyen diferentes niveles culturales y desiguales valores éticos.

También hay que reconocer que la música de reparto ha invadido el mundo de la farándula cubana. Actualmente está siendo consumida por un público que sigue modas y establece estereotipos que son vendidos a los extranjeros como si fueran parte de lo que es ser cubano.

La presencia de la música repa en la farándula es debido a que aquellos jóvenes de origen marginal que se dieron a conocer por canciones prosaicas ahora se han vuelto comerciales. Dj Unic además de abrirle las puertas de su estudio se ha encargado de insertar la música de los nuevos cantantes de reparto en el mercado. Debido a ello el reguetón que están haciendo ahora el Koquito, Negrito, Manu Manu ya no están agresivo verbalmente, el ejemplo está en “Amiga Mía” y en su éxito “Ojalá” o más conocida “Para que guarachee Santa Claus”.

Se ha dado que varios cantantes de la farándula cubana desean hacer colaboraciones y cantar junto a estos jóvenes que hoy en día están de moda. El Chacal cantó con el Koquito, el Negrito y Manu Manu la canción “Maltrataita” y “Loca” y el Taiger y Yomil & Dani han cantado junto al Kamel en las canciones “La Win2” y “El Cuadro” respectivamente. A pesar de no contener obscenidades siguen siendo música de reparto porque se nota la sonoridad característica de ese reguetón.

Sin bien la música repa era segregada en bares, cafés y discotecas de farándula, ahora componen siempre la parrilla de música grabada y la pista del Dj. Por lo general siempre el Dj del bar condiciona el ambiente para insertar la música repa, primero le pone al público música en inglés, luego electrónica, música urbana extranjera, trap y, por último, alrededor de la 1 o 2 de la madrugada empieza a sonar la música de reparto.

Pero si estos cantantes ahora trabajan con reguetoneros consolidados y se escuchan en lugares bien conocidos por el público es porque pertenecen a la farándula, lo cual significa que han dejado de ser humildes y del reparto, aunque esas sean sus raíces. Por tanto, los que justifican su expresión callejera diciendo representar a su gente, no es más que doble moral y falsedad en sus intereses. Ya no encarnan a un barrio sino el ideal de reconocimiento que desea todo marginado.

Sus canciones ya no son burdas y agresivas como las iniciales y como las de Chocolate –personaje al que hay que reconocerle el carácter imperecedero de su estilo-. Como existe un cambio notable en el reguetón de estos jóvenes debería tomar un nombre nuevo para diferenciarse del término reparto, ya que este se encuentra estigmatizado negativamente en el público cubano.

Perspectivas del futuro del reguetón de reparto. Conclusiones finales

Aunque los llamados reparteros se hayan comercializado no significa que el lenguaje chabacano desaparezca de las canciones. Todos aquellos que han triunfado han emigrado del país y no están produciendo porque ya tienen sus necesidades saciadas. Sin embargo, están surgiendo otros jóvenes de estos mismos sectores marginales que desean llegar a donde mismo han llegado sus vecinos, y para ello realizan el mismo modus operandi. El reguetón de reparto no desaparecerá, pero cambiará de artífices constantemente.

Entonces ¿se pudiera ver al reguetón de reparto como una salida de la marginalidad para todos aquellos jóvenes de barrios? La expresión cultural de estos reguetoneros se está convirtiendo en centro dentro de Cuba y la mejor forma para erradicarla no es que se censure ni que se arremeta contra ella, eso sólo genera más segregación. Lo que hay que hacer es tratarla como parte del centro mediante una política cultural musical (…), que no dependa tanto de restricciones sino más de inserciones en la realidad y su dinámica de movimiento y cambio. (11)

El arte cubano actual le ha dado importancia y seguimiento a este fenómeno. El artista y fotógrafo Leandro Feal propició en Galería Continua –en septiembre del año 2018- un performance de música de reparto que consistía en la presentación de un Titico y el Kaneca cantando “Bum Bum Ye”. A partir de esa acción la música de reparto se convierte en arte, y como se rompieron las barreras que dividen la alta cultura de la baja se aceptó, por un solo día, al reguetón de reparto como parte de la cultura cubana, lo cual deja mucho que reflexionar al respecto.

Notas

(1) Profesor de la Escuela de Música Eastman, Nueva York

(2) Perteneciente a reparto, barrio

(3) García Canclini, Néstor. Culturas híbridas. Estrategias para entrar y salir de la modernidad. Argentina: Editorial Grijalbo, 1990.

(4) Ortiz, Fernando. «Los factores humanos de la cubanidad.» Bimestre Cubana (Fondo de Cultura Económico), 19449: 161-186.

(5) Cárdenas Díaz, Leannelis. Magazine AM PM. 2018. http://www.magazineampm.com (último acceso: 4 de mayo de 2019).

(6) Freud, Sigmund. El malestar de la cultura, en Selección de lecturas de Teoría de la Cultura Artística. Soporte digital.

(7) Orta Rivera, Yailin. Mesa Redonda. 9 de noviembre de 2013. http://mesaredonda.cubadebate.cu (último acceso: 9 de mayo de 2019).

(8) López Cano, Rubén. «Lo original de la versión. De la ontología a la pragmática de la versión en la música popular urbana.» Consensus 16, 2011: 57-82.

(9) Significa novio según la jerga callejera.

(10) Unic, Dj, entrevista de Adrian Fernández. Del reparto al mercado internacional (23 de noviembre de 2018).

(11) Orozco, Danilo. «Padriiino, quítame esta sal de encima.» La Gaceta, 2013: 19-23.

Referencias bibliográficas

Cano, Rubén López. «Lo original de la versión. De la ontología a la pragmática de la versión en la música popular urbana.» Consensus 16, 2011: 57-82.

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Fernández, Adrian. Entrevista a Dj Unic. “Del reparto al mercado internacional”. Vistar Magazine. 23 de noviembre de 2018.

https://vistarmagazine.com/del-reparto-al-mercado-internacional-dj-unic- entrevista-vistar/

 

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